sábado, 19 de mayo de 2012

Padres en Cuba ponen su confianza en la educación privada

Padres en Cuba ponen su confianza en la educación privada

El fenómeno de las clases particulares se da en todas las provincias de
Cuba, lo mismo autorizado con licencias que de manera ilegal, como es el
caso de los maestros que permanecen activos en el sistema educacional.
Gricel Gonzalez / martinoticias.com
mayo 18, 2012

Cada vez son más los padres que acuden a la enseñanza privada en Cuba
para la educación de sus hijos. El fenómeno de las clases particulares
se da en todas las provincias del país, lo mismo autorizado con
licencias que de manera ilegal, como es el caso de los maestros que
permanecen activos en el sistema educacional.

En los sitios de clasificados ya no sólo se anuncian maestros
particulares y repasadores sino tambien pequeñas academias. La enseñanza
privada comprende asignaturas básicas como Matemáticas y Español hasta
otras tan específicas como Actuación o Apreciación Cinematográfica.

"Aunque sí están autorizados los repasadores hay escuelas muy discretas
de grupos de alumnos que reciben clases extras en horas extraescolares
pagando incluso en divisa, los padres que pueden", asegura Oscar
Espinosa Chepe a martinoticias.com.

Los repasadores siempre han existido en la isla y ahora trabajan de
manera legal como uno de los oficios del cuentapropismo. Sin embargo, se
mantiene la prohibición a que los maestros en activo en la educación
pública puedan dar clases o repasos en su tiempo libre.

"Hay actividades que no son tan autorizadas", aclara Chepe, "porque en
la práctica tenemos entendido que se han creado unas escuelas un poco
clandestinas que trabajan discretamente, que están floreciendo, donde
dan clases de asignaturas, ya no de inglés, sino que ahora ya se ha
generalizado a matemáticas, historia, gramática y prácticamente con
horarios y con días o sea prácticamente se ha ido creando una educación
paralela… Muchas veces son los mismo profesores de la enseñanza pública
que hacen este tipo de labor o son profesores ya retirados".

Katia Sonia Medina, residente de Centro Habana, es madre de dos niñas de
9 nueve años que cursan el tercer grado y dice que hay maestros
jubilados que hacen de su hogar casas de estudios.

"Mis hijas estuvieron en uno porque no era suficiente la preparación que
le daban los maestros en la escuela y yo pagaba 50 pesos por cada una
fuera del horario de la escuela para que me la reforzaran… a otras
madres ella le cobraba 70 pesos por cada niño a mi me hizo una rebaja
porque yo soy una a pagar por dos".

Hace ya varios años que la falta de maestros golpea al país. Entre las
razones se mencionan el éxodo, la mala paga, la reducción de presupuesto
para la Educación y el poco atractivo que tienen las carreras
pedagógicas para los jóvenes cubanos.

"Hay muchos maestros formados a la carrera, con poca experiencia,
incluso con poco interés también en dar la clase porque se sienten mal
retribuidos todo esto ha contribuido a que la calidad haya caído… Muchas
veces también los jóvenes que estudian pedagogía están forzados por las
organizaciones políticas. No hay vocación y todo esto ha contribuido a
un descenso extraordinario en la calidad de las clases que se dan en el
sector público y claro está que los padres quieren que sus hijos
aprendan y entonces florece esta demanda por clases extra y bueno surge
esta educación paralela", enfatiza Chepe.

Katia Sonia dice que pagar por las clases extras es una necesidad porque
"el problema es que la maestra que tienen ellas actualmente es una
maestra muy joven de unos 22 años sin preparación ninguna trasmitiéndole
sus faltas de ortografía a esos niños de tercer grado, entonces estas
maestras que son jubiladas con tremenda preparación, me apoyaban dándole
a las niñas las clases que realmente necesitan por el programa de tercer
grado que su maestra no se lo imparte como es".

Sonia aclara que "es imposible que una madre que tenga un salario mínimo
de 225 pesos pague 70 en repasos para el hijo, cuando un niño ya de
tercer grado que tiene nueve años ya no le dan ni leche porque se la
quitan a los siete y tienes que comprarle todo eso en la bolsa negra.
Entonces hay muchísimas madres que no pueden (pagar clases extras),
muchísimas".

Los maestros particulares preparan a los alumnos para pruebas de
ingreso, a los alumnos de secundaria básica y primaria. Son dos
encuentros por semana de una hora u hora y media en dependencia.

En Cuba son cada vez más frecuentes los anuncios de maestros ofreciendo
clases privadas y repasos en sitios como revolico.com. tal es el caso
del John Calvin College de [Superación Preuniversitaria] a un precio: 8
cuc que anuncia la apertura de matriculas en agosto y ofrecen clases de
Física, Matemática, Español e Inglés.

"Son cuatro horas los fines de semana. El costo solo son honorarios del
colegio y resaltan que su prioridad es perfeccionar el rendimiento
académico, asesorar, formar y direccionar las potencialidades de cada
estudiante que se nos asocie. Estaremos en contacto por correo", anuncian.

En otros se encuentran: profesor - Cursos o repasos de Matemática 7mo,
8vo y 9no grado a un costo de 1 cuc - 25 pesos en moneda nacional.
También se anuncian ofreciendo cursos de Historia y Apreciación del Cine
y señalan que se basa en un programa de 26 encuentros y resulta
enteramente útil para las pruebas de ingreso al ISA, la EICTV, o para
simple superación cultural.

Aimé Cabrales, también residente de Centro Habana, tiene un hijo de 16
años de edad y dice que se vio obligada a pagar para que su hijo se
recuperara académicamente después de dos meses de ausencia de la escuela
producto de una enfermedad y explica que los maestros de su hijo, quien
cursa el preuniversitario, tienen de 20 a 22 años, el promedio de edad
de los educadores porque son los maestros emergentes, como le dicen en
la isla.

"Hay maestros mismos de la escuela que ofrecen los cursos pero que los
directores no se pueden enterar porque eso está prohibido. Entonces
habilitan sus casas y "hacen sus repasos allí porque es un dinero extra
que les entra que la verdad que les hace falta", agrega Aimé.

"Mi hijo no es un niño chiquito, pero para mi es un niño y muchas de las
cosas de comida, la leche, que no puedo ir a la tienda a comprarlas
porque ese dinero es un dinero que yo me quito de comprar los alimentos
de él para poderle pagar para que entonces pueda hacer sus pruebas y
salga bien y que no me repita el año", aclara.

http://www.martinoticias.com/content/doble-educacion-en-cuba/11289.html

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